Definitivamente, todo ha cambiado en esta época. Las comunicaciones no son las mismas. La forma en la que entablamos nuestras relaciones interpersonales se dan en diferentes medios y por múltiples vías. Lo que antes era inimaginable, hoy se hace posible. Comunicarnos por videoconferencia para recibir clases de inglés, tutorías o seminarios parece lo más factible en la actualidad.

Las distancias no entienden de tecnología y para eso funcionan: para facilitar las comunicaciones y acercar a las personas. Es así como las videoconferencias son utilizadas como una opción para dictar las clases en muchos talleres y cursos. Esta modalidad es muy utilizada, pero ¿llega a ser la misma experiencia que una clase convencional? Pues, es una forma más.

No hay que negar que las videoconferencias siempre atraen a más personas a determinados seminarios o clases, ya que se piensa en la comodidad y en los beneficios que existen gracias a la utilización de esta herramienta. Por ejemplo, las personas que trabajan todo el día, y que muchas veces no tienen tiempo de asistir a clases presenciales, tienen la opción de recibir asesoría por este medio y resulta muy favorecedor para aquellos con estas limitaciones de tiempo y lugar.

Es sorprendente como las videoconferencias permiten recibir asesoría de profesores de otros países con una metodología diferente a la acostumbrada. También supone un costo menor porque el viaje de un profesor, por ejemplo, para trasladarse e impartir clases se evita. Esto no es un dato irrisorio porque muchas veces se complica llegar al destino y esta opción sin duda es una ventaja.

En el caso de las competencias con otras empresas que no ofrecen la herramienta de la videoconferencia la ventaja es mucho mayor. Se le ofrece al cliente un ambiente de colaboración con otros interesados y la competitividad llega a ser más pareja.

Pensemos que cuando se quiere dictar una clase no todo sale como se esperaba, el invitado no llega, los alumnos no están todos y esto es un gasto que se pudo ahorrar si se hubiese pensado estratégicamente. Nos movemos en un mundo tecnológico que si sabemos emplear bien las estrategias comunicacionales tendremos excelentes resultados.

Es por eso que debemos pensar más en los trabajos colaborativos e implementar esta comunicación como una opción para el área educativa. Los beneficios son más que las desventajas. No podemos limitarnos a las comunicaciones tradicionales. Debemos aprovechar la videoconferencia para que nuestro mensaje sea masivo y participativo.

Para el ámbito educativo contar con este método es muy productivo porque los alumnos pueden tener una conversación con una personalidad destacada de cualquier área de investigación. Son muchos los cursos, talleres y seminarios que utilizan las videoconferencias para sus clases y siempre tiene mucha demanda entre los interesados.

La comunicación se genera, por suerte, en diferentes medios y con recursos que antes no se tenían. A pesar de que la demanda invita a ponerle un precio más elevado a esta opción es una muy buena inversión a mediano y largo plazo. Entonces, la mejor forma de aprender está dictada gracias a los medios que se utilizan para su ejecución y cómo las empresas se mercadean con ellos.